Berlín Diques, presidente de ORAU: “¿Para qué más reuniones? Se necesitan acciones”

El máximo responsable de la Organización Regional Aidesep Ucayali, Berlín Diques, se encuentra todavía en recuperación tras infectarse con COVID-19 a inicios de mayo y vivir un auténtico calvario. Un capítulo de su vida que describe como “horroroso”, pues se temió por su vida. Tras sufrir la enfermedad en carne propia reclama por la tardía respuesta del Estado, asegurando que los planes que ya existen no se implementan porque el presupuesto aún no llega

Imagen de la reunión del último sábado en Pucallpa. Foto: AIDESEP

Imagen de la reunión del último sábado en Pucallpa. Foto: AIDESEP

Por: Beatriz García Blasco – CAAAP

14:10|16 de junio de 2020.- “No hay acción, todo son trámites burocráticos, solicitudes, reuniones sin actos visibles, las redes de salud siguen sin implementarse, no hay ambulancias fluviales. Asimismo los planes aprobados y coordinados con la participación de los pueblos indígenas no se implementan por falta de presupuesto”. El último sábado 13 de junio el presidente de la Organización Regional Aidesep Ucayali (ORAU), Berlín Diques, acudió al llamado del Ministerio de Cultura y junto a otros líderes indígenas de la región estuvo presente en una reunión que contó con la presencia de la viceministra de Interculturalidad, Ángela Acevedo, así como funcionarios del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, el director de la DIRESA-Ucayali y el vicepresidente del Gobierno Regional de Ucayali, entre otros. Sin embargo, este encuentro se frustró ante el reclamo de las organizaciones, desde donde se pide la presencia de los propios ministros ante la gravedad de la situación por la propagación de la COVID-19 en las comunidades indígenas de la región.

“Les dijimos que no aceptaremos más ninguna reunión con las instituciones del Estado si no se tiene  la presencia de algún ministro que dé respuestas a las necesidades con planes de acción, cronograma, responsables y presupuesto”, afirma Diques, “todos mostramos nuestra disconformidad por no ser atendidos por los ministros, estamos cansados de que el Estado no tome acciones”. Se reclama, en específico, la presencia de la ministra de Economía “para conocer cuándo se realizará el desembolso de los 88 millones de soles para atender a las poblaciones indígenas, de los cuales a Ucayali le corresponden cerca de 11 millones” y del ministro de Interior porque “no hay control en las fronteras con Brasil, los extranjeros están llegando a los poblados de Purús y Yurúa, escapándose de la situación de peligro que corren en su país”. FECONAU, COSHIKOX, CONAP, así como otras organizaciones de base, respaldaron el reclamo. 

Desde ORAU, aseguran, se habría contabilizado la muerte de al menos 100 indígenas, la mayoría del pueblo shipibo, por COVID-19, unos confirmados y otros mediante sintomatología y otros indicios que así lo hacen saber. Diariamente, a través de la radiofonía, la oficina de ORAU recibe reportes desde diferentes lugares de la región, así como desde Contamana, territorio indígena que también se integra en esta organización a pesar de pertenecer políticamente a la región Loreto. “La pandemia ha desenmascarado la inoperancia del Estado en no cerrar brechas en las poblaciones indígenas, es un mal necesario que ha visibilizado las necesidades de las poblaciones indígenas que esperan ser atendidas”, opina el presidente de ORAU.

En una nota de prensa oficial, el Ministerio de Cultura informó que en esta visita se hizo la entrega de 10.000 mascarillas destinadas a las organizaciones indígenas. Asimismo, desde el MINCUL se indica que “la intervención multisectorial de las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS) del programa nacional País realizará su primera campaña el 26 de junio, a través de transporte aéreo a cargo de la Fuerza Aérea del Perú (FAP); se intervendrá en 17 puntos, en comunidades nativas de la región Ucayali, utilizando protocolos de Bio seguridad, y se llevará atención en salud”, refiere la información oficial.

“Esta enfermedad es horrible”

En los primeros días de mayo, Berlín Diques comenzó a sentir, de forma severa, varios de los síntomas vinculados a la COVID-19. Eran días de auténtico caos en Pucallpa, con los hospitales totalmente colapsado. Quienes le acompañaron para intentar que le atendieran describían un panorama dantesco ante el cual Diques pidió volver a su casa. El apoyo económico de amigos permitió adquirir oxígeno que tuvo que utilizar durante varios días, así como medicinas. Así lo describe, recordando aquellos días, el propio Diques: “Son síntomas fuertes, constante fiebre, malestares del cuerpo, pérdida del sentido del gusto, luego empezó el dolor de pecho y espalda y desde ahí la falta de aire, no podía hablar, ni caminar para ir a los servicios por el cansancio, fueron más de 10 días con oxígeno”.

Indica que, si la parte física es compleja, no lo es menos la parte mental. “El  aspecto psicológico es lo que más afecta, he visto en carne propia cómo las personas sufren y mueren por esta enfermedad. Desde que llegué al Hospital de Yarinacocha en estado grave y me colocaron vías en el brazo vi el bloqueo del hospital, las personas en la intemperie con la llovizna, a mi costado cadáveres y personas padeciendo”, relata. Un sufrimiento que no desea a nadie y, por eso, no se cansa de aconsejar y repetir que se tomen las medidas preventivas, que las familias se refugien y se aíslen, que utilicen mascarillas, que no salgan a la intemperie ni se bañen cuando se sientan un poco mejor para evitar recaídas y, sobre todo, que se cuiden: “Cuídense, cuiden a sus familias y, sobre todo, a sus mayores”.

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