Wilma Maynas: el arte shipibo continúa conquistando espacios

Natural de la comunidad nativa de Panaíllo (Ucayali), la artista indígena Wilma Maynas Inuma ha sido reconocida por el Ministerio de Cultura como ‘Personalidad Meritoria de la Cultura’. Un galardón que recibe con orgullo y le impulsa a seguir trabajando por la difusión de los saberes ancestrales que le transmitieron sus abuelas Leoncia y Antonia.

 

Wilma Maynas llegó a Lima, procedente de Pucallpa, hace 13 años y vive en la comunidad Cantagallo. Foto: Andina

Wilma Maynas llegó a Lima, procedente de Pucallpa, hace 13 años y vive en la comunidad Cantagallo. Foto: Andina

Por: Beatriz García Blasco – CAAAP

16:30|22 de enero de 2020.- “Sí, siento que nos valoran más en el exterior, ojalá aquí nos valoraran igual, pero la realidad es que a veces aquí en la ciudad nos discriminan”. La artista del pueblo shipibo-konibo Wilma Maynas Inuma todavía está sorprendida ante el reconocimiento que el Ministerio de Cultura de Perú le realizó hace unos días. Ahora es ‘Personalidad Meritoria de la Cultura’, tras recibir este reconocimiento en un evento con presencia de las máximas autoridades del ministerio, entre ellos la ministra Sonia Guillén.

  • Wilma, ¿cómo recibió la noticia?
  • La verdad, estaba aquí en mi casa reposando porque he estado mal de salud estos últimos meses. Pero ya me siento mejor y justo estaba pensando en qué hacer, en cómo retomar mi trabajo, algún nuevo proyecto… y de repente recibo la llamada sobre este reconocimiento. Claro, me sorprendí mucho, pero me hizo feliz.

La historia de Wilma sigue varios de los patrones de muchas mujeres indígenas. Patrones de superación y lucha. Como ella misma dice, ha sido “padre y madre” de sus cuatro hijos (dos varones y dos mujeres) y esa condición fue la que trece años atrás la impulsó a venir a Lima en busca de nuevos mercados donde vender sus artesanías. Su tía Rosa Ipushima le abrió las puertas de su humilde casa en Cantagallo, donde por un tiempo vivió con sus hijos hasta lograr un espacio propio. Siempre sin dejar de tejer, pintar y moldear el barro que, cada cierto tiempo, trae personalmente desde su comunidad natal, Panaíllo, en el Alto Ucayali a unas cinco horas de Pucallpa.

“Cuando se me acaban los materiales viajo para traer corteza de caoba o barro especial de la laguna que es como nuestro fijador, es bonito trabajar con tintes puramente naturales”, relata. Leoncia y Antonia Rodríguez Cauper (abuela y tía materna, respectivamente) fueron sus maestras tiempo atrás. Jamás habrían imaginado que su nieta llegaría a donde ahora está, a ser premiada por el Ministerio de Cultura o a inmensos murales en lugares tan lejanos como España o Canadá. “En abril me han invitado a diseñar en Brasil, de ahí a México y luego a Estados Unidos”, anticipa. La ilusión por continuar llevando los diseños kené por otros lugares del mundo se nota en su voz.

Maynas Inuma, junto al resto de premiados durante la ceremonia del Ministerio de Cultura. Foto: MINCUL

Maynas Inuma, junto al resto de premiados durante la ceremonia del Ministerio de Cultura. Foto: MINCUL

Y es que, a pesar de no haber pisado nunca una universidad, Wilma sabe de su valía y se siente muy orgullosa de ello. “Siempre lo digo: no seré profesional, pero sí tengo mi profesión. Lo principal es que nos valoremos, primero, a nosotras mismas”, afirma. Y con esa seguridad es que acepta cuanta invitación se le hace para dictar talleres en colegios – a los niños, lo que más les gusta, es conocer sobre los mitos shipibos e iniciarse en la iconografía – e incluso en la Universidad de Bellas Artes, un espacio que le habría gustado pisar como estudiante para aprender más sobre arte y otros estilos y corrientes. Ahí se centra en las combinaciones de colores: “Ellos habitualmente utilizan tintas acrílicas, acuarelas… así que cuando estamos con los estudiantes de Bellas Artes lo que se practica son las combinaciones a base de tintes puramente naturales”.

  • Desde el pueblo shipibo y, concretamente, desde la comunidad de Cantagallo están surgiendo varios jóvenes con buen talento profesional. ¿Qué opina?
  • Sí, tenemos jóvenes con muy buenos valores, que están teniendo más oportunidades que nosotras y hacen muy bien trabajo. Es un orgullo, por supuesto, y quiero que sigan adelante porque queremos que ellos muestren, que no escondan sus conocimientos y que contribuyan con el arte a eliminar la discriminación hacia el mundo indígena.
  • ¿Ha sufrido usted discriminación?
  • Claro, varias veces. Yo antes solía vender así de forma ambulante por 28 de julio, y siempre había quien te miraba mal y cosas así. Por ejemplo un día tuve que responder a unos comentarios feos de una pareja. Les pregunté acaso de donde eran ellos y me dijeron que eran de Ancash, así que les dije: “¡Qué bueno! Entonces ustedes como yo, han venido de las provincias. Ustedes están burlándose de mí, pero sin embargo todos tenemos la misma sangre”.

Ella es Wilma Maynas Inuma. Una mujer indígena que, desde mucho antes de recibir esta ‘Personalidad Meritoria de la Cultura’ ya tenía claro cuál era su misión en la vida: contribuir a la preservación y difusión del arte y conocimientos de su pueblo.

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