Líderes de la Cuenca del Río Chambira: “Nos están matando lentamente”

Representantes de seis comunidades ubicadas en la quebrada Patoyacu, a más de 15 horas de navegación desde Nauta, recibieron capacitación de tres días sobre Monitoreo Ambiental y Derechos Humanos. Oportunidad que aprovecharon para visibilizar la falta de atención por parte del Estado que sufren y las problemáticas socioambientales que soportan como consecuencia de la extracción de hidrocarburos en su territorio por parte de Plupetrol Norte S.A.

Varios momentos de la capacitación que duró tres días. Fotos: Verónica Shibuya

Varios momentos de la capacitación que duró tres días. Fotos: Verónica Shibuya

Por: Verónica Shibuya

21:10|13 de marzo de 2019.- “Nos están matando lentamente, están cometiendo un genocidio con nuestros pueblos indígenas”. Estas fueron las palabras del presidente de la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca (Acodecospat), Alfonso López Tejada, al iniciar la jornada de capacitación de monitores ambientales, Apus, autoridades comunales y comuneros llevada a cabo en la comunidad nativa La Petrolera (distrito Urarinas, provincia de Loreto), en la que participaron las comunidades nativas aledañas de Bellavista, Nueva Alianza, Santa Teresa, Nueva Reforma y San Pedro de Patoyaquillo ubicadas en la Cuenca del Río Chambira – Quebrada Patoyacu.

La capacitación se dividió en dos ámbitos. De una parte, se abordó el tema del Monitoreo Ambiental, que estuvo a cargo de Etech International e IESS, y por otro lado se trabajó en asunto de Derechos Humanos, temática que estuvo bajo la conducción del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) por invitación de la federación nativa. a cargo del CAAAP por invitación de la federación. En el encuentro, del 7 al 9 de marzo, se palparon de manera directa todas las afectaciones que vienen sufriendo las citadas poblaciones como consecuencia de la actividad petrolera en la zona, pues colindan con las tuberías del Oleoducto NorPeruano, operado por PlusPetrol Norte SA.

Las autoridades comunales trabajaron en ambas temáticas con enfoque integral, recalcando además cuáles son los roles que cumplen como dirigentes en sus respectivos pueblos. Ellos mismos identificaron los problemas que aquejan los territorios comunales, encontrando que el común denominador son los derrames de petróleo, más de diez en los últimos años, que no han sido remediados de manera correcta ni mediante el procedimiento adecuado, en vista de que aún se evidencian los efectos de la contaminación tanto en suelo, agua, sedimentos y en los pocos peces que brinda la quebrada. “Es muy triste ver nuestros territorios así, pero es mucho más penoso que la empresa crea que en nuestros territorios no exista vida capaz de ser dañada, todo lo que ellos hacen es matarnos lentamente, nuestros niños enferman, no tenemos muchos peces, nuestros animales cada vez están más lejos, el agua que consumimos sabe diferente, queremos cambiar está situación, por eso necesitamos conocer nuestros derechos para poder defenderlos y que no nos pisoteen como hasta ahora”, reflexionó el apu Robles Pisco Torres de la comunidad nativa La Petrolera. Estas ideas fueron respaldadas y compartidas por el resto de participantes.

Mayor capacitación ambiental

Interesante resultó el intercambio de experiencias en materia ambiental que se produjo entre los monitores en dicha materia de las cuencas del Marañón y del Chambira-Patayacu. Gracias a ello, estos últimos aprendieron a evidenciar alteraciones en el agua, sedimentos y peces, además de conocer cómo obtener medios de verificación que sirvan como pruebas de la contaminación ocasionada por la actividad hidrocarburifera. También se les enseñó a manejar drones y gps, lo que permitirá de ahora en adelante contar con la ubicación real de los sitios contaminados. “Estoy conmocionada al comprobar cómo los hermanos del Patayacu conviven con los derrames, no me explico cómo el Estado permite que la empresa siga aquí a su libre albedrío sin la debida fiscalización ambiental”, aseguró Salomé, monitora ambiental del Marañón, “es necesario que esto se conozca y que sepan nuestros hermanos del Chambira que no están solos, que la lucha de los pueblos indígenas es una sola, la defensa de la vida”.

Durante las sesiones los participantes explicaron de forma gráfica sus problemas y preocupaciones. Foto: Verónica Shibuya

Durante las sesiones los participantes explicaron de forma gráfica sus problemas y preocupaciones. Foto: Verónica Shibuya

Los hermanos participantes mostraron su agradecimiento por la visita (tras más de 18 horas de viaje desde Nauta) y enseñanzas de instituciones como Etech International, IESS, CAAAP y medios de comunicación, y solicitaron próximas y periódicas actividades de este tipo para poder combatir el abandono en el que se sienten por parte de la empresa y del Estado. Manifestaron también carencias múltiples como la de un centro de salud (el más cercano estaría a un día de viaje), escuelas con precaria infraestructura y clases esporádicas ante las idas y venidas de los docentes, escasa presencia de los programas sociales del Estado, indocumentación de parte de la población, altos índices de violencia de género… y un largo etcétera. Ante esta situación, se viene promoviendo la elaboración de un pronunciamiento conjunto exigiendo la presencia del Estado encabezado por representantes del gobierno como el premier y los ministros de las carteras correspondientes, llámese Salud, Educación, Inclusión Social, de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, del Ambiente, entre otros.

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