Llaman la atención sobre reconocimiento de la lengua Ashéninka y la corrupción en las comunidades

Amalia Cacique Coronado, del pueblo Ashéninka. Foto: CAAAP

Amalia Cacique Coronado, del pueblo Ashéninka. Foto: CAAAP

13:16|17 de julio de 2017.- El Encuentro internacional de investigación colaborativa intercultural que se desarrolla en Atalaya, región Ucayali, tiene como uno de sus propósitos determinar temas que se pueden trabajar colaborativamente: pueblos originarios con antropólogos y miembros de otras disciplinas.

En ese camino se han tocado diversos temas planteados por representantes de los pueblos que participan en la cita como son el Asháninka, Ashéninka, Yine, Shipibo, Matsigenka, Nomatsigenga, Yanesha, Amahuaca, y otros.

Amalia Cacique Coronado, profesora de NOPOKI, sede indígena de la Universidad Católica Sedes Sapientiae, llamó la atención del Estado sobre el reconocimiento de su lengua, el Ashéninka, la cual es vista por el Ministerio de Educación (Minedu) como una variante del Asháninka.

“Es hora de decirlo, queremos que se reconozca nuestra lengua y que se nos respete como pueblo”, dijo el domingo ante una mesa integrada por representantes del Estado, del Minedu y del Ministerio de Cultura. Se trata de una lengua que además tiene su propio alfabeto, destacó.

Cacique denunció el daño que está causando que en las escuelas no se disponga de material educativo en su propia lengua. “Nosotros lo que hacemos es tratar de interpretar lo que dicen los libros (que envía el Minedu en lengua asháninka)”.

Señaló, además, que ha podido comprobar que varios maestros de la lengua Ashéninka descartan totalmente el uso del material educativo al no entender lo que este dice.

De otro lado destacó y saludó que el Ministerio de Cultura haya reconocido la existencia del pueblo Ashéninka pero que no haya pasado lo mismo hasta ahora con el Minedu, hecho que fue calificado por algunos representantes de dicho pueblo como un “acto discriminatorio” de parte del Estado.

Otro tema abordado durante el evento fue el de la corrupción en las comunidades y las organizaciones indígenas. Hombres y mujeres tomaron la palabra para dar cuenta de lo que viene ocurriendo en algunos espacios. Los y las participantes coincidieron en que se trata de un tema del cual urge hablar.

Eusebio Chineri, profesor matsigenga de NOPOKI, se refirió al caso de Atalaya donde, dijo, la corrupción se refleja en la relación de las comunidades con empresas madereras, petroleras y gasíferas.

Indicó que en algunas comunidades las decisiones que tienen que ver con el territorio, que es colectivo, se toman de forma individual.

“Si son comunidades hay que hacer una consulta a los comuneros; ellos deben estar informados para tomar decisiones”, aseveró.

Denunció de otro lado el constante asedio de colonos a comunidades asháninkas en la zona de la carretera Central que va a Lima, para que les vendas sus territorios, y la respuesta que ellos dan. “Algunas familias se resisten y dicen: Mi cosmovisión es territorio y familia, y eso es muy importante”, dijo.

Chineri de otro lado informó sobre algunas comunidades que están desapareciendo al verse obligadas a vender sus territorios por diferentes necesidades. Afirmó que ha desaparecido así una comunidad nomatsigenga.

“Por necesidades lo han ido vendiendo (su territorio), ahora la pregunta es: dónde están esos hermanos nomatsigenga, ¿se habrán ido a las alturas, o estarán de peones de algún colono?, esa es la pregunta”, reclamó.

El Encuentro internacional de investigación colaborativa intercultural continúa en estos momentos con un programa sobre organizaciones indígenas y los temas que  se pueden investigar en torno a estas.

El evento es organizado por SHARE Amazónica y la Asociación Intercultural de Atalaya (AIA), con el apoyo del Vicariato Apostólico de San Ramón y otras instituciones.

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